Erupción del Anak Krakatoa paraliza el tráfico aéreo en Indonesia y obliga al cierre de ocho aeropuertos
La erupción del volcán Anak Krakatoa provocó el cierre temporal de ocho aeropuertos y afectó miles de vuelos en Indonesia. / Imagen ilustrativa generada con inteligencia artificial.
Nacido tras la histórica erupción del Krakatoa de 1883, el Anak Krakatoa es uno de los volcanes más activos y vigilados de Indonesia. Su nueva erupción lanzó una enorme columna de ceniza y obligó al cierre temporal de ocho aeropuertos en el país.
La intensa actividad del volcán Anak Krakatoa provocó una emergencia aérea en Indonesia tras expulsar una enorme columna de ceniza que alcanzó el espacio utilizado por la aviación comercial. Las autoridades suspendieron operaciones en ocho aeropuertos y miles de vuelos resultaron cancelados, retrasados o desviados.
La erupción del Anak Krakatoa, situado en el estrecho de Sonda entre las islas de Java y Sumatra, generó una amplia nube de ceniza que se elevó hasta unos 15 kilómetros de altura. Ante el riesgo que representa este material para los motores y sistemas de las aeronaves, las autoridades aeronáuticas decidieron cerrar temporalmente varios aeropuertos, entre ellos el principal de Yakarta.
La interrupción del tráfico aéreo afectó tanto a rutas nacionales como internacionales y dejó a cientos de miles de pasajeros con sus planes de viaje alterados. Aerolíneas que operan conexiones con distintos destinos de Asia y Oceanía suspendieron o reprogramaron vuelos mientras se evaluaban las condiciones del espacio aéreo.
Además del impacto en la aviación, la caída de ceniza obligó a reforzar las medidas de prevención en las zonas cercanas al volcán. Las autoridades recomendaron evitar el área alrededor del cráter, utilizar mascarillas para protegerse de las partículas volcánicas y limitar las actividades al aire libre en las regiones más expuestas.
Aunque la actividad eruptiva comenzó a disminuir, el Anak Krakatoa permanece bajo un elevado nivel de vigilancia. Los organismos geológicos de Indonesia continúan monitoreando el volcán ante la posibilidad de nuevas explosiones y mantienen restricciones en las áreas de mayor riesgo mientras avanza el restablecimiento gradual de las operaciones aéreas.

