Sharm El Sheikh más allá del Mar Rojo: descubre la Mezquita Al Sahaba y el Old Market

Al Sahaba ocupa una posición estratégica en el Old Market, uno de los espacios comerciales más tradicionales y concurridos de Sharm El Sheikh. Fotos: Yéssica Salazar

En una ciudad asociada a playas, arrecifes de coral y hoteles frente al Mar Rojo, una de sus imágenes más reconocibles no está junto al agua, sino en el corazón del Old Market: la Mezquita Al Sahaba, un espectacular templo inaugurado en 2017 cuyas dos torres de 76 metros se han convertido en uno de los grandes símbolos de Sharm El Sheikh.

Llegar a Sharm El Sheikh suele significar pensar en el Mar Rojo, el buceo y los grandes complejos turísticos. Pero basta con alejarse unos kilómetros de las zonas hoteleras para descubrir otra ciudad: más comercial, popular y cercana a la vida cotidiana egipcia. En ese escenario aparece Al Sahaba, una mezquita relativamente joven que, pese a no tener siglos de historia, se ha convertido en una de las estampas más reconocibles de la ciudad.

Su presencia resulta todavía más sorprendente por el lugar que ocupa. La mezquita se encuentra en el Old Market, el antiguo mercado de Sharm El Sheikh, una zona donde conviven tiendas de recuerdos, especias, cafés, restaurantes, puestos comerciales y espacios de ocio. Es precisamente esa mezcla entre arquitectura religiosa, comercio y vida urbana la que convierte la visita en una experiencia diferente a la de los tradicionales circuitos turísticos del Sinaí.

Cómo llegar a la Mezquita Al Sahaba desde Sharm El Sheikh

La arquitectura del templo combina referencias de diferentes tradiciones islámicas, entre ellas elementos de inspiración otomana, mameluca y fatimí.

La Mezquita Al Sahaba está en Sharm El Maya, dentro de la zona conocida como Old Market, al sur de las principales áreas hoteleras de Sharm El Sheikh.

Si se llega en avión, el Aeropuerto Internacional de Sharm El Sheikh (SSH) es la principal puerta de entrada. Desde el aeropuerto hasta el Old Market hay aproximadamente 18 kilómetros y el trayecto en automóvil suele rondar los 25 minutos, dependiendo del tráfico. También existen servicios de traslado organizados por hoteles y agencias.

Desde Naama Bay, una de las zonas turísticas más conocidas de Sharm El Sheikh, el desplazamiento también es sencillo en taxi. Para el viajero que se aloja en un resort, una buena opción es dedicar una tarde o una noche completa al Old Market: la mezquita puede combinarse fácilmente con un paseo por las tiendas, una cena y la contemplación de la iluminación nocturna del templo.

Una mezquita que ya forma parte de la identidad de Sharm

Los dos minaretes de Al Sahaba alcanzan los 76 metros de altura y dominan visualmente el paisaje del Old Market.

Hay edificios que necesitan siglos para convertirse en símbolos de una ciudad y otros que consiguen hacerlo en apenas unos años. Al Sahaba pertenece al segundo grupo.

La primera piedra se colocó el 10 de enero de 2011, pero las obras atravesaron dificultades económicas relacionadas con el descenso de la actividad turística. El proyecto fue retomado posteriormente y el templo fue inaugurado oficialmente el 24 de marzo de 2017. El arquitecto egipcio Fouad Tawfik realizó el diseño, y el edificio terminó convirtiéndose en uno de los principales puntos de interés arquitectónico de Sharm El Sheikh.

Su construcción ocupó alrededor de 3.000 metros cuadrados y el conjunto puede acoger a más de 3.000 fieles. Sus dos minaretes, de 76 metros de altura, dominan visualmente el Old Market y explican buena parte del impacto que produce el edificio cuando aparece ante el viajero.

Una arquitectura que mira al pasado

El proyecto de Al Sahaba comenzó en 2011, pero las obras tuvieron que afrontar dificultades económicas antes de completarse seis años después.

Uno de los aspectos más interesantes de Al Sahaba es que, aunque es una construcción contemporánea, no pretende parecerlo.

El edificio reúne referencias de diferentes momentos de la arquitectura islámica egipcia. En él se reconocen elementos otomanos, mamelucos y fatimíes, una combinación que permite recorrer visualmente distintas tradiciones de la arquitectura islámica sin abandonar el contexto contemporáneo de Sharm El Sheikh.

Con una superficie aproximada de 3.000 metros cuadrados, el complejo religioso puede recibir a más de 3.000 fieles.

Las cúpulas, los minaretes, los arcos, la decoración y los detalles ornamentales hacen que el exterior sea especialmente fotogénico. Las dos grandes torres funcionan además como una referencia visual desde diferentes puntos del Old Market.

Al caer la noche, la iluminación transforma nuevamente el edificio. La piedra y los elementos decorativos adquieren una tonalidad cálida y la silueta de los minaretes destaca sobre el cielo del Sinaí. Es uno de esos lugares que merece ser contemplado tanto de día como después del atardecer.

Egipto y una historia islámica que comenzó hace casi 1.400 años

El diseño de la mezquita demuestra cómo la arquitectura islámica histórica continúa influyendo en edificios religiosos construidos en el Egipto contemporáneo.

Para comprender la importancia de una mezquita en Egipto hay que mirar mucho más atrás que Sharm El Sheikh.

El islam llegó a Egipto en el siglo VII, durante la expansión de los primeros califatos. El general Amr ibn al-As dirigió la conquista musulmana de Egipto y fundó Al-Fustat, la primera capital islámica del país. Allí se levantó la Mezquita de Amr ibn al-As, considerada la primera mezquita de Egipto y una de las primeras del continente africano.

A partir de entonces, Egipto se convirtió en uno de los grandes centros de la civilización islámica. Las distintas dinastías que gobernaron el país dejaron su huella en la arquitectura, la educación, la cultura y las artes. Fatimíes, ayubíes, mamelucos y otomanos contribuyeron a crear el extraordinario patrimonio que hoy puede contemplarse especialmente en El Cairo.

Por eso, visitar una mezquita en Egipto no significa únicamente contemplar un edificio. Es acercarse a una parte esencial de la historia y de la vida cotidiana del país.

Mucho más que un lugar para rezar

La iluminación nocturna convierte las cúpulas y minaretes de Al Sahaba en uno de los escenarios más fotografiados del Old Market.

Una mezquita ocupa un lugar central en la comunidad musulmana. Es, ante todo, un espacio de oración, pero también puede desempeñar funciones educativas, culturales y sociales.

En Al Sahaba existe un centro cultural islámico y una biblioteca con publicaciones en diferentes idiomas. El propio Ministerio de Awqaf señala además la presencia de imanes capaces de atender a visitantes extranjeros y explicar cuestiones relacionadas con el islam.

Para un viajero extranjero, esa dimensión cultural resulta especialmente interesante porque permite acercarse a la religión desde el respeto y la observación, sin convertir la visita en una simple fotografía.

El sonido que marca el ritmo de la ciudad

El templo toma su nombre de los “sahaba”, los compañeros del profeta Mahoma, una referencia habitual en la tradición islámica.

Una de las experiencias más características para quien viaja por Egipto es escuchar el adhan, la llamada a la oración.

Los musulmanes realizan cinco oraciones obligatorias cada día: Fajr, al amanecer; Dhuhr, al mediodía; Asr, por la tarde; Maghrib, después de la puesta de sol; e Isha, durante la noche. Los horarios no son idénticos todos los días, porque están vinculados a la posición del sol y cambian según la fecha y el lugar.

El sonido que llega desde los altavoces no es música ni una ambientación para el visitante. Es el anuncio de que ha comenzado el momento de la oración. Tradicionalmente, la llamada se realiza para comunicar a los fieles que ha llegado el tiempo establecido para rezar.

En una zona como el Old Market, donde restaurantes, tiendas y visitantes mantienen una actividad constante, escuchar el adhan puede producir un curioso contraste: el bullicio turístico continúa, pero durante unos minutos la atención se desplaza hacia el templo y hacia quienes acuden a rezar.

Para el viajero, es una oportunidad para observar una escena cotidiana de Egipto, pero siempre desde la distancia y con respeto.

¿Cómo debe vestirse un turista para entrar?

Los horarios de oración musulmana no son fijos durante todo el año: se calculan según la posición del sol y varían diariamente.

La visita al exterior de la Mezquita Al Sahaba permite disfrutar de su arquitectura, pero quienes quieran acceder a las zonas interiores deben recordar que se trata de un lugar de culto.

Lo recomendable es vestir de manera discreta: hombros y piernas cubiertos y ropa holgada. En el caso de las mujeres, se solicita además cubrir el cabello. En la propia zona de acceso existen prendas que pueden facilitar la entrada a quienes no lleven la vestimenta adecuada.

También es necesario descalzarse antes de entrar en las áreas destinadas a la oración.

No hay que interpretarlo como una formalidad turística. Es una manera sencilla de mostrar consideración hacia quienes están utilizando el edificio para rezar.

El visitante debe recordar que está entrando en un espacio religioso activo. No conviene fotografiar a personas mientras rezan sin su consentimiento, interrumpir una ceremonia, hablar en voz alta o comportarse como si el edificio fuera únicamente un monumento turístico.

Old Market: mezquita, tiendas, restaurantes y vida

El entorno de Al Sahaba mezcla espacios de culto con restaurantes, cafés y comercios, reflejando la particular convivencia entre turismo y vida local en Sharm El Sheikh.

Uno de los grandes atractivos de Al Sahaba es que no está aislada.

La mezquita se encuentra en el centro del Old Market, uno de los espacios más animados de Sharm El Sheikh. Al salir del templo, el visitante vuelve inmediatamente al ambiente del mercado: tiendas de especias, artesanía, recuerdos, ropa, perfumes, productos de cuero y numerosos establecimientos orientados al turismo.

También hay restaurantes y cafés donde probar cocina egipcia y, especialmente, pescado y marisco del Mar Rojo. Las opiniones recientes de viajeros destacan precisamente esa combinación de mezquita, mercado, restaurantes y espacios de ocio.

Es una buena zona para comprar recuerdos, pero también para practicar una de las costumbres habituales de los mercados turísticos egipcios: negociar el precio de determinados productos.

La recomendación es hacerlo con sentido común. Comparar varios establecimientos antes de comprar, preguntar el precio final y mantener siempre un tono cordial suele ser más efectivo que convertir la negociación en una competición.

Las esculturas y la gran cascada artificial

Las calles próximas a la mezquita concentran comercios de especias, artesanía, perfumes y recuerdos, convirtiendo la visita en una experiencia que va más allá de la arquitectura.

El entorno del Old Market también aporta elementos que forman parte del paisaje turístico de esta zona de Sharm El Sheikh.

Las grandes esculturas y figuras decorativas repartidas por sus calles crean escenarios diferentes para pasear y fotografiarse. Pero uno de los puntos más curiosos es la cascada artificial situada en las inmediaciones de la mezquita.

La zona de la cascada artificial ofrece una perspectiva diferente del templo y se ha convertido en uno de los puntos habituales para fotografiar Al Sahaba.

Además de funcionar como elemento decorativo del complejo urbano, la cascada ofrece algunos de los puntos más interesantes para contemplar la Mezquita Al Sahaba desde otra perspectiva. De hecho, viajeros recientes señalan especialmente este lugar como un buen punto para fotografiar el templo, sobre todo cuando está iluminado.

Es precisamente esta mezcla de arquitectura religiosa, agua, iluminación, esculturas y actividad comercial la que hace que el entorno resulte muy diferente de las zonas de resorts de Sharm El Sheikh.

El entorno de Al Sahaba mezcla espacios de culto con restaurantes, cafés y comercios, reflejando la particular convivencia entre turismo y vida local en Sharm El Sheikh.

El mejor momento para visitarla

Visitar una mezquita durante la oración exige especial respeto: el viajero debe evitar fotografías intrusivas y permitir que los fieles desarrollen su culto con normalidad.

Si el objetivo es fotografiar la arquitectura, merece la pena acercarse antes del atardecer y quedarse hasta la noche.

Durante el día se aprecian mejor los detalles de la fachada y la dimensión de los minaretes. Cuando cae el sol, la iluminación convierte la mezquita en uno de los grandes protagonistas visuales del Old Market.

Pero hay una consideración fundamental: los horarios de visita pueden estar condicionados por las oraciones. Las fuentes dirigidas a viajeros recomiendan evitar los momentos de culto y comprobar los horarios antes de entrar.

Por eso, más que buscar una hora exacta universal, lo prudente es consultar el horario de oración correspondiente al día de la visita.

La otra cara de Sharm El Sheikh

La Mezquita Al Sahaba representa la transformación de Sharm El Sheikh: una ciudad turística moderna que también ha creado nuevos espacios capaces de convertirse en símbolos propios.

Sharm El Sheikh suele venderse al viajero a través de sus arrecifes de coral, sus playas y sus grandes hoteles. Y todo eso forma parte de su identidad. Pero la ciudad tiene otra dimensión que aparece cuando se abandona por unas horas el mundo de los resorts.

En el Old Market, la Mezquita Al Sahaba funciona como una especie de punto de encuentro entre dos Sharm El Sheikh: el destino internacional del Mar Rojo y la ciudad donde transcurre la vida cotidiana.

Por eso merece estar en el itinerario incluso para quienes llegan a la península del Sinaí buscando únicamente sol y mar.

Al Sahaba no es una mezquita antigua. Es algo distinto: un edificio contemporáneo que, en apenas unos años, ha conseguido convertirse en una de las imágenes que definen Sharm El Sheikh. Y quizá ahí reside buena parte de su interés: en descubrir cómo una ciudad turística relativamente joven está construyendo sus propios símbolos.

Siguiente
Siguiente

Monte Sinaí, Egipto: guía completa para subir a la montaña sagrada, qué ver y cómo llegar